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miércoles, 11 de noviembre de 2009

¡Se puede!

Si me ves cansado... fuera del sendero,

ya casi sin fuerzas para hacer camino;

si me ves sintiendo que la vida es dura,

porque ya no puedo, porque ya no sigo.

Ven a recordarme cómo es un comienzo,

ven a desafiarme con tu desafío.


Muéveme el alma,

vuélveme al impulso

llévame a mí mismo.

Yo sabré encender mi lámpara

en el tiempo oscuro, entre el viento frío,

volveré a ser fuego desde brasas quietas,

que alumbre y reviva mi andar peregrino.

Vuelve a susurrarme aquella consigna

desde el primer paso para un principio.

Muéstrame la garra que se necesita

para levantarse desde lo caído.


Si me ves cansado, fuera del sendero,

sin ver más espacios que el de los abismos,

trae a mi memoria que también hay puentes,

que también hay alas, que aún no hemos visto.


Que vamos armados de fe y de bravura,

que seremos siempre lo que hemos creído.

Que somos guerreros de la vida plena,

que todo nos guía hacia nuestro sitio,

que en un primer paso, y en un nuevo empeño,

nos lleva a la forma de no ser vencidos.


Que el árbol se dobla,

se agita, estremece, deshoja y retoña,

pero queda erguido.

que el único trecho que queda adelante,

es aquel que cubre nuestro pie extendido.


Si me ves cansado, fuera del sendero,

solitario y triste, quebrado y herido,

siéntate a mi lado, tómame las manos,

entra por mis ojos hasta mi escondrijo...

y dime... ¡se puede! e insiste, ¡se puede!


Que tu voz despierte, desde tu certeza,

al que de cansancio se quedó dormido.

Y tal vez, si quieres, préstame tus brazos,

para incorporarme, nuevo y decidido.

Que la unión es triunfo

cuando hombro con hombro vamos,

con el mismo brío.


Si me ves cansado, fuera del sendero,

lleva mi mirada hacia tu camino.

Hazme ver las huellas, que allá están marcadas,

un paso tras otro por donde has venido.


Y vendrá contigo una madrugada,

la voz insistente para un nuevo inicio,

que abrirá otro rumbo porque....

¡Sí, he creído!...que siempre se puede...

se puede...

sábado, 31 de octubre de 2009

Cuando la adversidad llama a tu puerta

Cuentan que una joven fue a ver a su madre para contarle lo difícil que le resultaba sobrellevar los problemas cotidianos de su vida y lo cansada que estaba de luchar.


Sin decir nada, su madre llenó de agua tres cacerolas y las puso a hervir, llenando cada una de ellas con zanahorias, huevos y granos de café respectivamente. Pasados unos minutos, colocó cada alimento en un recipiente distinto y su hija, sin entender, le preguntó qué significaba todo aquello.

La madre le explicó a su hija que cada uno de esos alimentos había experimentado la misma adversidad, el agua hirviendo, pero cada uno había reaccionado de forma bien distinta.

La zanahoria había entrado fuerte, dura e implacable pero, por efecto del agua hirviendo, se había ablandado.


El huevo era frágil, pero tras hervirlo, su interior se había endurecido.

Los granos de café, por su parte, eran especiales porque, después de permanecer en el agua hirviendo, la habían transformado, desplegando en ella todo su aroma y sabor….

“Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cuál de ellos eres tú?”


Ejercicio para pensar: pregúntate: ¿qué soy?

¿Soy la zanahoria que parecía fuerte, pero con el dolor y la adversidad se ha puesto mustia, se ha vuelto débil y ha perdido la fuerza?.

¿Soy el huevo, que empezó teniendo un corazón débil, pero ha cambiado con el calor?, ¿tenía un espíritu fluido, pero tras la pérdida de un ser querido, una ruptura sentimental, un revés financiero, un despido o cualquier otra dura prueba, me he endurecido y me he hecho más rígida?, ¿parezco igual por fuera pero, en mi interior, soy más amargada y áspera, con un espíritu y un corazón endurecidos?.

¿O soy como el café, que ha conseguido transformar el agua hirviendo, la causa misma de su desgracia?. Cuando el agua llega al punto de ebullición, es cuando libera el café toda su fragancia y sabor. Si eres como el café conseguirás, en las peores circunstancias, sentirte mejor y cambiar la situación a tu alrededor. En los más negros momentos y en las más duras pruebas, ¿consigues elevarte a otro nivel?, ¿cómo manejas la adversidad?, ¿eres zanahoria, huevo o café?.

¿Has tenido suficiente felicidad como para ser una persona agradable?. ¿Te ha dado la vida suficientes tribulaciones como para hacerte fuerte; suficiente dolor como para seguir sintiéndote humana y suficiente esperanza como para ser feliz?.

La gente más feliz no tiene, necesariamente, lo mejor de todo; sólo intenta conseguir el máximo de cuanto se cruza en su camino. Un futuro brillante, siempre estará basado en un pasado olvidado; no puedes avanzar en la vida hasta que te alejes de tus penas y tus errores pasados.

Cuando naciste, lloraste, mientras todo el mundo a tu alrededor sonreía.

Vive tu vida de tal forma que, al final, seas tú el que sonría, mientras todo el mundo a tu alrededor esté llorando.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Coac-te-malac “Lugar de muchos bosques”

“A estas tierras llegaron ellos, los hombres de maíz, los que buscaban construirse un rostro propio para ser reconocidos por los dioses.
Aquí vinieron, a fin de elevar su espíritu hasta las estrellas y saborear su luz y conocer sus movimientos e influencias.

En este lugar se quedaron a esculpir estelas y levantar templos a las deidades que protegían sus horas, sus noches, sus días y presidían sus fiestas.
Aquí, en Guatemala, entre los aromas de orquídeas y bromelias, al lado de volcanes y ceibas, lagunas, ríos, grutas y cenotes, los mayas construyeron más de tres mil ciudades, practicaron el ritual del juego de pelota y se bañaron con vapor hasta dejar limpios sus pieles y corazones.

Ellos descifraron la órbita de Venus y del Sol y conceptualizaron el cero. Trabajaron con maestría el jade y plasmaron en los muros imágenes de singular belleza y significación trascendente.
Ellos dieron nombre a cada piedra, cerro, árbol y flor de esta región.

Aquí nacieron sus héroes. Aquí dejaron a sus herederos”.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Moses Mendelssohn

Moses Mendelssohn, abuelo del conocido compositor alemán, distaba de ser guapo. Además de una estatura algo baja, tenia una grotesca joroba.

Un día visitó a un mercader de Hamburgo que tenía una hermosa hija llamada Frumtje.
Moses se enamoró perdidamente de ella, pero ella le repelía su apariencia deforme.

Cuando llegó el momento de despedirse, Moses hizo acopio de su valor y subió las escaleras hasta donde estaba el cuarto de aquella hermosa joven, para tener la última oportunidad de hablar con ella. Era tan hermosa, pero a Moses le entristecía profundamente su negativa a mirarlo.

Después de varios intentos de conversar con ella, le preguntó tímidamente:

- ¿Crees que los matrimonios se crean en el cielo?

- Si- respondió ella, todavía mirando al suelo.

- ¿Y tú ?...

- Sí, lo creo - contestó -. Verás. En el cielo, cada vez que un niño nace, el Señor anuncia con que niña se va a casar. Cuando yo nací, me fue señalada mi futura esposa. Entonces el Señor añadió: "Pero tu esposa será jorobada". Justo en ese momento exclamé:

"Oh, Señor, una mujer jorobada sería una tragedia, dame a mi la joroba y permite que ella sea hermosa"..

Entonces Frumtje levantó la mirada para contemplar los ojos de Moses y un hondo recuerdo la conmovió.

Alargó su mano y se la dió a Moses, tiempo después, ella se convirtió en su esposa.

Es necesario, reflexionar un poco en todo esto. Muchas veces, los prejuicios que tenemos al estar o convivir con personas distintas a nosotros, nos impiden entender y vivir el amor. Hoy, haz la diferencia y verás.

miércoles, 15 de abril de 2009

Cuento de la Oruga




Había una vez una oruga que vivía en un gran árbol del parque. Cada día la oruga iba mordisqueando las hojas que encontraba en su camino, sin prestar atención a nada más. Pero un día la oruga se dio cuenta de que había algo lleno de colores volando por encima del árbol. Se quedó deslumbrada con los naranjas y azules luminosos que captaban la luz del sol y cuando esta brillante criatura voló cerca de la oruga, ésta pudo ver que era una hermosa mariposa. La mariposa parecía flotar en el aire, rozando la rama en que estaba flotando la oruga.

“Oh mariposa, que hermosa eres y con que suavidad vuelas… por favor enséñame a volar como tu”. La mariposa se acercó y le sonrió a la oruga: “Sé paciente pequeña criatura, algún día, algún día..” Pero la oruga era impaciente y cuando la mariposa volvió a aparecer al día siguiente, aún mas luminosa que antes y volando alrededor de las ramas del árbol la oruga volvió a decirle: “Por favor mariposa, enséñame a volar como tú”. La mariposa le susurró al oído: “Sé paciente y algún día lo harás. La oruga estaba tan frustrada que decidió sacarse la idea de la cabeza de una vez por todas y olvidó su deseo de volar.

Entonces un día sucedió algo extraño. Parecía como si el mundo hubiese empezado a dar vueltas, un momento en una dirección y al instante siguiente en la otra dirección. A la oruga empezó a dolerle el estómago, y se sintió muy enferma. Parecía como si todo se hubiera vuelto desdibujado y distante. El mundo seguía girando, a veces rápido y otras veces despacio. La oruga se quedó paralizada y cerró los ojos, pensando que se estaba muriendo. Después de un rato, y no sabía cuanto había sido, el mundo pareció dejar de moverse y se sintió mas ligera y libre, le pareció que podía volver a moverse y al hacerlo, se dio cuenta de que tenía debajo el árbol y el sol calentaba. En la distancia pudo oír un ligero murmullo y se sintió atraída por el ruido. Era una pequeña voz que le decía: “Por favor enséñame a volar como tú”. “Paciencia ya lo harás, ya lo harás”. Sólo entonces se dio cuenta de que se había convertido en una mariposa.




Así como la fruta tiene su proceso de maduración en el árbol, el cual significa un periodo de tiempo para que cosechemos en su punto, así también es el proceso de la mariposa y así también es el proceso del hombre …. Así es la evolución en las especies…necesitan hacer un camino para transformarse en: Seres más hermosos.