jueves, 21 de mayo de 2009

Leyenda del ave Fénix






Según cuenta una leyenda, el ave Fénix vivía en el paraíso junto a Adán, Eva y el resto de los animales. Aparte de los humanos, el Fénix era el único habitante que tampoco cogía frutos del árbol prohibido. Pero el destino le tenía reservada una dolorosa jugada.

Cuando el primer hombre y su compañera fueron expulsados del paraíso, de la espada flameante del ángel que custodiaba la entrada escapó una chispa que acabó prendiendo fuego al nido del Fénix, matando al ave que dormía en él, ajeno a lo que sucedía a su alrededor.


Según cuenta esta versión de la historia, los ángeles, para compensar al Fénix, que de nada era culpable, consiguieron revivirlo concediéndole eternamente el don de renacer de entre sus cenizas.

Cuenta el mito que, desde entonces, cuando al ave Fénix le llega la hora de morir, hace un nido de especias y hierbas aromáticas y deposita en él un único huevo. Dicen que allí permanece aguardando su muerte y que, al anochecer del día señalado, el pájaro arde, quemándose por completo y quedando reducido a cenizas.


Pero, gracias al calor de aquella masa gris y tibia, al amanecer se rompe el cascarón de donde surge el mismo Fénix, más joven y fuerte, único y eterno.

El tiempo se ha hecho mi aliado en la batalla






Tarde o temprano tendré que tomarte como prisionero ¿lo sabes, no?





Podrás irte cuando lo desees ya que tu prisión no tendrá llave, cerradura o barrotes, tu cuerpo será libre ya que no habrá ninguna condena y tampoco cadenas.





Serás prisionero de tus propios pensamientos y de tus propios deseos, los míos no te harán esclavo puesto que sólo me esclavizan a mí.

Intentaré que te sientas fascinado en mi campo de batalla, mi tienda de campaña está adornada con enormes cojines dónde reposar, con sabrosos manjares que degustar, no faltará el vino y el sonido de tambores lejanos.




Habrá plumas para recorrer tu cuerpo, trufas para besar tus labios, ungüentos para uncir el alma, el descanso del guerrero te seducirá más que cualquier otra cosa.....bueno quizá....pueda más mi cintura que cualquier fuerte cadena, así lo espero.